Alquiler en divisas: qué debe decir el contrato para evitar conflictos
12 de mayo de 20265 min

La mayoría de los conflictos entre propietario e inquilino no nacen del canon, sino de lo que el contrato dejó sin escribir. Estas son las cláusulas que marcan la diferencia.
En Carabobo, como en el resto del país, la mayoría de los arrendamientos se pactan hoy en divisas. Eso resuelve el problema de la pérdida de valor, pero abre otros que solo un contrato bien redactado puede prevenir.
Lo primero es dejar claro el canon, la moneda y la forma de pago: fecha límite, medio y a quién se paga. Si se acepta el pago en bolívares al cambio del día, hay que indicar cuál es la referencia de cambio aplicable y en qué momento se toma.
Lo segundo es el depósito en garantía: cuánto es, para qué puede usarse y en qué plazo se devuelve una vez entregado el inmueble. Este punto es el origen de buena parte de las discusiones al final del contrato.
Lo tercero es el inventario. Un anexo con fotografías fechadas del estado del inmueble y de cada bien entregado evita la discusión más vieja del oficio: si la mancha, la fuga o el mueble roto ya estaban ahí.
Lo cuarto es el reparto de gastos. Condominio, servicios, reparaciones menores y reparaciones mayores deben quedar asignados de manera expresa. La regla general es que el propietario asume lo estructural y el inquilino el uso, pero conviene escribirlo con ejemplos concretos.
Y lo quinto, la duración y el aviso previo de no renovación. Un contrato claro en este punto le da previsibilidad a las dos partes y evita entregas apresuradas o permanencias que nadie acordó.
Redactamos estos contratos con nuestro departamento jurídico y levantamos el inventario antes de la entrega de llaves. No es un trámite: es lo que hace que el arrendamiento termine tan bien como empezó.



